Un código faltas y más robo de derechos a los ciudadanos. (Por Ezequiel Méndez )
Nosotros aspiramos o mejor dicho deseamos la devolución de nuestros derechos como humanos, derecho a poder establecer un vinculo marital, derecho poder conformar una familia con derechos y garantías y por q no un derecho a poder adoptar un hijo o compartir la patria potestad del hijo de nuestra pareja, en síntesis a poder ejercer nuestro derecho a ser.
“Pero a que derecho
al “Ser”, sosteniendo la idea, de que la condición sexual o de género
no convierte a nadie en “diferente” y que mucho menos debe ser esto una
excusa para aislarse o ser discriminado. Un Ser-Humano se constituye
como tal al nacer y allí comienzan a actuar una serie de derechos
jurídicos, civiles, etc. pero también existenciales, lo que tratamos es
de romper con esa diferenciación que pareciera colocar a las personas
L.G.B.T.T.T, etc. en oposición equidistante de las personas
heterosexuales en cuanto a los derechos, como si se trataran de
especies diferentes que simplemente co-existen, y no en identidades de
genero y sexo simplemente”.
“Lo
principal para nosotros es la discusión y una puesta en marcha del
derecho a Ser. Esta sociedad con valoraciones reproductivas en lo
sexual, no tiene en cuenta lo diverso, salvo para hacer negocio (como
marketing)” en boliches, hoteles, lugares gay friendly…
Pero
que quiero decir con esto, el estado no solo nos priva de estos
derechos esenciales del ser humano sino que con estos códigos también
nos privan derechos como ciudadanos, nos restringe el derecho de poder
circular libremente por la vía publica restringiéndonos bajo el
carácter de merodeo o sino con libertad de expresión corporal dejando
ante criterios subjetivos y del cuerpo policial la interpretación a lo
que refiere con personas que realicen gestos o
ademanes contrarios a la decencia pública. Nos parece una violación a
la intimidad de las personas por parte del estado el obligarlas una vez
detenidas por ejercer el trabajo sexual el hecho de que se les realicen
exámenes venéreos y de detección de todas las enfermedades de
transmisión sexual, para su supuesto tratamiento curativo, el cual no
es optimo ni garantiza un buena atención o un buen tratamiento como
deberían serlo, agravando aun mas la situación de las personas
arrestadas.
Es
por ellos que repudiamos principalmente los artículos 42, 43, 44 entre
otros los cuales no solo dejan ciertas dudas ante el significado de
vocablos tales como los que ya he venido mencionando, sino que también
repudiamos que en el proceso judicial que el código de Córdoba brinda a
los comisarios y subcomisarios de las distintas jurisdicciones el poder
judicial ante los procesos de ser ellos mismos quienes juzguen los
procedimientos muchas veces iniciado en la mayoría de los casos por
oficio de los propios agentes policiales.
De
esta manera no solo repudiamos este procedimiento sino que también
aspiramos a un nuevo perfil policial donde sean formados con un
carácter mas social y mas humano, donde seamos los ciudadanos quienes
en libres elecciones determinemos quienes sean los directivos y
comisarios del cuerpo policial, donde se expongan públicamente los
perfiles de cada agente que aspire a ocupar esos cargos y basta de
nombramientos cerrados donde el pueblo desconoce a estas personas y los
motivos por los que fueran a ocupar esos cargos… es por ello que
decimos basta de abusos del poder policial y exigimos una nueva policía
con un perfil mas social.
Entonces y a amanera conclusiva exigimos la derogación del código de faltas de Córdoba porque no
solo es ilegal ya que fue dictado en un época donde no teníamos un
régimen democrático en el país sino que es un herramienta más con el
que el Estado roba y viola nuestros derechos
porque nos priva nuestra libertad, nos restringe nuestra identidad y
viola nuestra intimidad, no nos garantiza una justa defensa y
procedimiento judicial, pero por sobretodo porque es una herramienta
mas donde el estado no nos reconoce como seres humanos y nos limita
nuestros derechos esenciales.
Quienes NO quieren el matrimonio Gay...
Por Juan M. Tosi
El otro día, cuando algunos compañeros estaban en Congreso apoyando el
proyecto de Matrimonio Gay, apareció una agrupación que se llama
"Agrupación Nacionalista Custodia" y repartío unos panfletos con
contenido fuertemente homofóbico. Obviamente, los volantes estaban en
contra de la unión de parejas del mismo sexo. El tenor de las
consideraciones es tan grosero y básico que indignó en ese momento a
todos. Luego, analizándolo, uno se da cuenta que de tan brutal, lleva a
la risa. Podemos estar tranquilos, este tipo de material, finalmente,
se volverá en contra de sus autores. Algunas de las cosas que pueden
leerse en los volantes y que están publicadas en la web son las
siguientes:
"Convocatoria: Digamos la verdad: ¿Para cuándo proponen la pedofilia legal?...
Legalizar el matrimonio GAY es poner al servicio del homosexualismo todo el sistema educativo y mediático del Estado.
Legalizar el matrimonio homosexual es permitir la entrega de menores a homosexuales."
Mas abajo agrega:
"MILES de matrimonios normales y niños solos esperan hace años en listas de ADOPCION,
¿¿¿Y ahora además tienen que competir con los putos???"
Y remata:
"LOS VERDADEROS ENEMIGOS DEL MOVIMIENTO GAY: EL MATRIMONIO NORMAL Y LA FAMILIA."
"PARA QUE LA CONTRANATURA DEMOCRÁTICA NO NOS GOBIERNE MÁS"
Ver:
http://www.politicaydesarrollo.com.ar/nota_completa.php?id=10523
La cosa es mas complicada cuando los argumentos se esconden detrás de
discursos "comprensivos", "fundamentados", "razonables". Las cosas que
leímos más arriba, son la expresión cruda del mas rancio pensamiento
conservador, no cabe ninguna duda. Otros que comparten esta línea de
pensamiento, saben que con ese tenor en las palabras no se llega a
mucho. Los mas sofisticados encontraron que la vuelta está en
"entender", "explicar", y hasta "integrar", pero de un modo cínico y
hasta repugnante si uno lo piensa con un mínimo de dignidad humana.
Este tipo de discurso, es el que penetra y arraiga por su calidad y
sofisticación. Llega cómodamente a nuestros dirigentes, inunda la
ciencia, la filosofía y el pensamiento en general.
Tomemos de ejemplo la página "
puentecatólico.com",
una página católita. Con respecto a la homosexualidad, al matrimonio
gay y al amor gay -que solamente reducen al sexo- arrancamos desde la
caridad: "Históricamente, los cristianos de todas las denominaciones no
mostraban ninguna caridad hacia los individuos homosexuales. Al
principio del siglo XX, algunos cristianos clasificaron el sexo gay más
bien como pecado "especial", como si fuera peor que cualquier otro
pecado sexual. Esto era incorrecto. De este modo, los cristianos
faltaron contra los gays. Si es tu situación, deseo pedirte perdón y
ruego por sanación. Perdona, por favor, la falta de caridad. La Iglesia
no sería completa si no tuviera gente con toda clase de problemas,
incluyendo la atracción del mismo sexo. Mas abajo siguen:
"El catecismo dice:
2357: La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres
que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia
personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los
siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida
inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como
depravaciones graves, la Tradición ha declarado siempre que "los actos
homosexuales son intrínsecamente desordenados". Son contrarios a la ley
natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una
verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir
aprobación en ningún caso.
2358: Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias
homosexuales instintivas. No eligen su condición homosexual; ésta
constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser
acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a
ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están
llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son
cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades
que pueden encontrar a causa de su condición.
2359 Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante
virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a
veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y
la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente
a la perfección cristiana. (Catecismo 2357-2359).
No es nada vergonzoso tener una discapacidad. La mayoría de los seres
humanos tienen cierta clase de discapacidad. La gran pregunta es qué
hacemos frente a esa discapacidad. Lo que sentimos no podemos elegirlo,
pero sí optamos por lo que hacemos."
Quien quiera leer mas, puede ver:
http://www.davidmacd.com/catolicos/iglesia_catolica_el_matrimonio_gay.htm
Obviamente son puntos de vista. Corren con la ventaja de que no tienen
que instalar nada, solamente impedir un avance inexorable de los hechos
poniendo "palos en la rueda". Pasó muchas veces.
Vale la pena repasar las palabras de María Rachid, Presidenta de la Federación Argentina LGBT
Por primera vez en la historia de nuestra país, la igualdad jurídica de
lesbianas, gays y bisexuales se debate en el Congreso de la Nación.
Un debate pendiente que circuló por todos los ámbitos de nuestra
sociedad sin llegar –hasta ahora- al lugar desde el salen las leyes que
pueden empezar a terminar con la discriminació n y la injusticia
históricamente legitimadas desde el Estado.
Algunos intentarán banalizar lo que hoy se debate en el Congreso.
Intentarán circunscribir el reclamo a una fiesta, regalos y libretas…
Dirán que hay cosas más importantes, incluso hablarán de la pobreza
quienes nunca se interesaron realmente por la pobreza.
Este es un debate que, sin dudas, es sobre derechos civiles. Y como tal, sobre la vida cotidiana de las personas.
Un debate que tiene que ver con la vida de Pedro, un hombre de 56 años
aque perdió a su compañero de toda la vida quien murió de cancer luego
de 30 años de pareja y 5 años de cuidados intensivos. El dolor de haber
perdido lo más importante de su vida, no sólo no puede compartirlo con
nadie, sino que tiene que ocuparse de dónde va a vivir y de qué… ya que
aquella familia que los rechazó durante esos mismos 30 años heredó la
casa donde vivían juntos y todo lo que compartían. Es cierto, el ANSES
les reconoce hoy una pensión, pero la pareja de Pedro era un médico de
la provincia de Buenos Aires y la caja de médicos de la provincia de
Buenos Aires no está de acuerdo con la resolución del ANSES. Pedro,
como otros gays, lesbianas y bisexuales no recibe su pensión por viudez
ni puede heredar los bienes de quien fue su compañero durante treinta
años, y a quien cuidó dedicándole muchos años de su vida. Hay muchas
historias como la de
Pedro.
Este es un debate que también tiene que ver con la vida de Ayelén, una
nena de 12 años, que vivió esos doce años con sus dos mamás, quienes la
cuidan y la quieren con todas sus fuerzas. Ayelén le dice mamá a las
dos, las ama profundamente a las dos… pero su mamá biológica no tiene
trabajo, y su otra mamá no puede compartir su obra social con ellas.
Ayelén no tiene obra social, ni tampoco va a poder recibir una pensión
o heredar sus bienes si a una de su mamás le pasa algo… Tampoco tiene
el derecho a reclamarle a esa mamá alimentos y cuidados… aquellos a los
que otras familias están obligadas para proteger a los niños y niñas…
Hay muchas historias como la de Ayelén.
También es un debate que se trata de la vida de Juan, que se enamoró de
Enrique, un ciudadano italiano que estaba estudiando en Argentina y
ahora quiere quedarse con él, pero no puede porque sólo le dan la
residencia si se casa con Juan. Y en Argentina o Italia, no se puede.
Están condenados a vivir separados, a pesar de lo que sienten, sólo por
ser una pareja del mismo sexo. Hay muchas historias como la de Juan y
Enrique.
Pero este debate no es sólo sobre derechos civiles. No se trata sólo de
estos importantes derechos civiles que afectan la vida cotidiana de
miles de personas. Se trata también de derecho humanos. El derecho a la
igualdad jurídica, a la iguadad de trato y oportunidades… derechos
jamás reconocidos a nuestra comunidad en Argentina.
Hablamos de derechos humanos, porque también es un debate que se trata
de las burlas que los compañeros y docentes le hacen a Diego porque es
“amanerado” y porque está enamorado de Miguel, su compañero de tercer
año, uno de esos compañeros que se rien de él y lo hacen pensar, a sus
quince años, en terminar con su vida. Hay muchas historias como las de
Diego.
Hablamos de Roberto y Pablo, y Juana y Marcela… que han recibido más de
un insulto discriminatorio al ir de la mano por la calle. También hay
muchas historias como las de Roberto, Pablo, Juana, Marcela…
También estamos hablando de Diana, que está condenada al trabajado
sexual, porque su documento tiene un nombre que no es el de ella.
Estamos hablando de muchas otras, como Diana, acozadas, hostigadas y
coimeadas por la policía todos los días… cuando no violadas o
asesinadas. También estamos hablando de ellas porque el origen de su
discriminació n y del no reconocimiento de su identidad es el mismo que
el que impide el matrimonio para parejas del mismo sexo.
Y es que mientras el Estado legitime la desigualdad, esta desigualdad
jurídica que nos hace ciudadanos y ciudadanas de segunda… no se podrá
jamás alcanzar la igualdad social. Cuando los afrodescendientes
luchaban porque los obligaban a viajar en la parte de atrás de los
colectivos… ¿ustedes piensan que luchaban sólo para poder elegir dónde
sentarse? No, luchaban por su dignidad, por la igualdad jurídica que
les permite aún hoy seguir trabajando por la igualdad social ¿Cuánto
más tiempo nos llevará a las mujeres pelear por la igualdad social a la
que no podríamos ni aspirar si todavía el Estado nos considerara
incapaces, como hasta no hace muchos años.
Nuestros hijos, o quizas nuestros nietos y nietas nos mirarán
incrédulos cuando les contemos que hace no mucho tiempo los hombres
tenían más derechos que las mujeres, que nosotras no podíamos votar,
porque el voto era “naturalmente” un derecho de los hombres, y que las
parejas –heterosexuales- eran obligadas a seguir unidas en matrimonio,
aún cuando ya no se amaban y no podían ni querían seguir conviviendo.
El derecho al matrimonio no se trata de fiestas, vestidos blancos,
trajes y regalos… se trata del acceso a una igualdad jurídica que nos
permita a todos y todas acceder a nuestros derechos humanos básicos… y
también a ser más libres y más felices. Se trata del derecho a la vida,
a la salud, al trabajo… y también al amor y a la felicidad.
Estamos hoy acá reclamando un derecho que no viene a cuestionarle ni
sacarle nada a nadie… sino a traer más felicidad para miles de
personas. Más felicidad para nuestros amigos, para nuestras vecinas,
para nuestros hermanos, hermanas, primos, para nuestras hijas y para
nuestros padres… Estamos reclamando un derecho que nos hace mejores a
todos y todas, porque nos hace más libres.
Quienes intenten banalizar este debate se esconden detrás de intereses
políticos e ideológicos que un día persiguieron a mujeres y hombres por
pensar diferente, por querer casarse siendo de “razas” o religiones
distintas, persiguieron, hostigaron y discriminaron a quienes querían
divorciarse, obstaculizando ese derecho durante años, intentaron
prohibir que se distribuyan preservativos para evitar embarazos no
deseados e infecciones de transmisión sexual.
Pero no pueden, tarde o temprano prima la justicia y la sociedad avanza
a pesar de una jerarquía eclesiástica que aunque quizás represente a la
religión mayoritaria, no representan el pensar de la mayoría de la
población en nuestro país en muchos temas… y no sólo respecto del
matrimonio entre parejas del mismo sexo.
Con la misma convicción con la que en algún momento asesinaban a un
hombre por decir que la tierra era redonda, hoy dicen que somos
enfermos, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud sacó a la
homosexualidad de la lista de enfermedades el 17 de mayo de 1990. Dicen
que no es natural… lo mismo que decían respecto del casamiento
interracial o interreligioso, el voto femenino, las relaciones sexuales
fuera del matrimonio, los métodos anticonceptivos o el divorcio.
Hace ya más de cincuenta años que en la Argentina se separó la Iglesia
del Estado. Nos parece legítimo que la jerarquía eclesiástica opine
respecto del matrimonio católico, pero el matrimonio civil es una
institución jurídica de toda la sociedad que no tiene por qué
compartir, y de hecho no lo hace, todos los axiomas reliogiosos que
sostiene un culto determinado.
Sabemos que contamos con el apoyo de la mayor parte de la sociedad
argentina. Según una encuesta realizada por conocida consultora, en
todo el país, más del 70% de los argentinos y argentinas consideran que
es el momento para aprobar el matrimonio para las parejas del mismo
sexo. Más de un 60% incluso considera que esto sería un importante
avance cultural para nuestro país. Estos proyectos tienen mucho más
apoyo que muchos otros proyectos que hoy son ley. Y mucho más apoyo que
el que tuvo la ley de matrimonio para parejas del mismo sexo en España
que al momento de aprobarse contaba con la adhesión del 60% de la
sociedad y hoy, pocos años después, las mismas encuestas muestran un
apoyo de más del 80%. Por qué la diferencia? Porque el desconocimiento
genera prejuicios y los prejuicios, discriminació n. Una vez que este
derecho es ley, los prejuicios se desarman y la discriminació n
desaparece… por lo menos en un porcentaje importante.
Sabemos que contamos con la convicción de muchos diputados y diputadas
de esta cámara. Hemos realizado encuestas antes y después de cada una
de las últimas elecciones en Argentina. Políticos de los más variados
sectores se han comprometido a trabajar por nuestra igualdad jurídica.
Muy pocas veces nos han dicho que no estaban de acuerdo. Y algunas más,
que había convicción, pero todavía hacía falta generar las condiciones…
Acá están las condiciones. Nunca, en ningún tema, hay un cien porciento
de acuerdo. El 70% no es suficiente? Cuánto va a ser suficiente para
que lesbianas gays bisexuales y trans podamos acceder a la igualdad
jurídica que teóricamente garantiza nuestra constitución para todos los
habitantes del suelo argentino desde 1853?
Ya están generadas las condiciones. Ya existe el suficiente consenso
social. Y hay –según muchos dicen- convicción política. Será suficiente?
No, evidentemente no es suficiente. Hace falta algo más para que este
Congreso apruebe la igualdad jurídica para lesbianas, gays, bisexuales
y trans. Hace falta la valentía de los y las peronistas con Eva Perón
cuando se aprobó el derecho al voto de las mujeres, la valentía de
radicales con Raúl Alfonsín cuando se aprobó la ley de divorcio en
Argentina, la valentía que tuvieron los socialistas con Zapatero cuando
se aprobó el matrimonio y la ley de identidad de género en España… hace
falta la valentía de una clase política que tome la decisión de hacer
justicia y hacer historia. La valentía suficiente para que Argentina se
convierta en el primer país en América Latina en garantizar la igualdad
jurídica para lesbianas, gays, bisexuales y trans.
Porque Argentina va a aprobar esta ley. En algún momento lo va a hacer.
Sólo podemos elegir si estar entre los primeros, o los últimos países
del mundo. Decía Zapatero: “Detrás vendrán otros muchos países
impulsados, Señorías, por dos fuerzas imparables: la libertad y la
igualdad.”
Pero para ser de los primeros tenemos que ser valientes y coherentes
con lo que decimos defender en cada campaña política en la que
participan para obtener la banca que hoy les permite representar a una
sociedad que, en un 70%, quiere reconocer la igualdad jurídica de
lesbianas, gays, bisexuales y trans.
Cuando se aprobó el derecho al matrimonio para parejas del mismo sexo
en España, Zapatero le decía a los españoles: “Hoy la sociedad española
da una respuesta a personas que durante años han sido humilladas, cuyos
derechos han sido ignorados, cuya dignidad ha sido ofendida, su
identidad negada y su libertad reprimida. Hoy la sociedad española les
devuelve el respeto que merecen, reconoce sus derechos, restaura su
dignidad, afirma su identidad y restituye su libertad.”
“Soy consciente”, dijo Zapatero, “de que algunas personas e
instituciones están en profundo desacuerdo con este cambio legal. Deseo
expresarles que, como otras reformas que la precedieron, esta ley no
engendrará ningún mal, que su única consecuencia será el ahorro de
sufrimiento inútil de seres humanos. Y una sociedad que ahorra
sufrimiento inútil a sus miembros es una sociedad mejor.”
Desde la Federación Argentina de lesbianas, gays, bisexuales y trans
confiamos en el consenso que hoy existe para reconocer nuestros
derechos. Sabemos también de la convicción de gran parte de esta
cámara. Sólo esperamos contar con esa cuota de valentía que existe en
quienes están dispuestos a ser coherentes y defender la justicia y los
derechos humanos de todas y todos.
Juan Miguel Tosi
Petra Arquitectura
15.4490.3219
No cesará la Violencia en el Mundo SI NO DESACTIVAMOS LA BOMBA DE LA DISCRIMINACION hacia la Diversidad Sexual en TODO el Planeta!!
Por Fabio Lopez
En muchos países por donde pasará la MARCHA MUNDIAL por la PAZ Y LA NO VIOLENCIA,
en Oceanía, Africa, Asia, Europa y América, aún esta criminalizada todo
tipo de sexualidad no heterosexual. Penalizada con la Muerte en varios
países de Asia y Africa en donde rige la ley islámica. Penalizada con
la Condena Pública como en gran parte de Latinoamerica y Europa.
Penalizada con una doble moral e hipocresía como en los países
supuestamente "liberales" de Europa y América del Norte. Penalizada aún
a través de edictos policiales como en casi toda Argentina.
En definitiva, Seguimos con los Derechos ROBADOS.
La equiparación total de Derechos para TODOS los seres humanos es lo MINIMO como Condición de Partida para un mundo SIN VIOLENCIA.
Derecho
a casarnos, formar una familia, adoptar, a expresarnos pública y
abiertamente sin temor a ser discriminados o echados de nuestros
empleos, es la MINIMA Condición de Igualdad Exigible, para no ser SERES HUMANOS de SEGUNDA.
Pero Aspiramos a MAS!
Aspiramos a nuevos tipos de familia. NO, a copiar el modelo heterosexual-machista-reproductivo que nos imponen desde la "IGLESIA" y el "ESTADO".
Aspiramos a una sexualidad más amplia para todos los seres humanos.
NO, a los encasillamientos que nos imponen desde la "CIENCIA" desde el siglo XIX.
Aspiramos al verdadero derecho a SER.
NO, a la falsa libertad consumista "gay friendly" que nos quieren vender desde las "EMPRESAS".
POR ESTO, NOS
SUMAMOS A LA MARCHA MUNDIAL POR LA PAZ Y LA NO VIOLENCIA. POR LA TOTAL
EQUIPARACION DE DERECHOS PARA TODOS LOS SERES HUMANOS.
Fabio López
15-5387-3665